Por mi trabajo me la paso viajando a Londres y Nueva York principalmente, pero a otros destinos también. Estos viajes suelen ser cortos, y siempre voy de prisa para llegar a alguna reunión, cena, conferencia o evento.

Maleta Pequeña

Por ello, yo prefiero no facturar mi maleta, para ahorrarme esperas innecesarias y viajar lo más ligero posible. Eso sí, llevar todo lo necesario sin pasarse, y meterlo todo en una maleta pequeña es todo un arte, pero vale la pena. Encontré unas recomendaciones que pueden ser muy útiles.

  • Decide qué es lo indispensable y aprende a prescindir de lo que no es. Elige piezas de ropa que puedan combinarse entre sí y zapatos que puedan utilizarse para trajes y para vestimentas más casuales
  • Opta por las capas. En lugar de llevar una chaqueta gruesa, en el lugar que ocuparía lleva una camiseta, una camisa de vestir, un jersey delgado y una chaqueta también delgada, lo que te permite hacer más combinaciones
  • Elige para tu ropa una gama de color dominante, o utiliza colores neutrales que se puedan combinar entre sí como el gris, el caqui o el azul marino. Opta por colores sólidos en lugar de estampados
  • Maximiza el espacio: mete los calcetines, ropa interior, corbatas y otras cosas pequeñas dentro de los zapatos, y luego envuélvelos en alguna pieza de ropa
  • Para que la ropa se conserve lo mejor posible, acomoda las camisas planchada y almidonada en el fondo de la maleta. Encima acomoda algún elemento sólido, como una revista y encima los pantalones planchados, luego otro objeto plano y luego los elementos de formas diferentes, como los zapatos en la parte superior. Los objetos sólidos y planos absorben la presión que arrugaría la ropa

¡Buen (y ligero) vaje!